La expressió “se te està coent la cara” (boiled face) te la seua expressió popular per a les xiques molt més coneguda: “Se t’està passant l’arròs” (the rice is over). El indiscutible Marcel Schwob, amb la seua sensiblitat i elegància poética va tocar el tema tant preocupant per a les nenes i de paso va ficar de moda el wanderbra… La gravetat fa estragos!
Las tres carreras
Las higueras han dejado caer sus higos y los olivos sus aceitunas, porque algo extraño ha ocurrido en la isla de Scira. Una muchacha huía, perseguida por un muchacho. Se había levantado el bajo de la túnica y se veía el borde de sus pantalones de gasa. Mientras corría dejó caer un espejito de plata. El muchacho recogió el espejo y se miró en él. Contempló sus ojos llenos de sabiduría, amó el juicio de éstos, cesó su persecución y se sentó en la arena. Y la muchacha comenzó de nuevo a huir, perseguida por un hombre en la fuerza de su edad. Había levantado el bajo de su túnica y sus muslos eran semejantes a la carne de un fruto. En su carrera, una manzana de oro rodó de su regazo. Y el que la perseguía cogió la manzana de oro, la escondió bajo su túnica, la adoró, cesó su persecución y se sentó en la arena. Y la muchacha siguió huyendo, pero sus pasos eran menos rápidos. Porque era perseguida por un vacilante anciano. Se había bajado la túnica, y sus tobillos estaban envueltos en un tejido de muchos colores. Pero mientras corría, ocurrió algo extraño, porque uno después de otro se desprendieron sus senos, y cayeron al suelo como nísperos maduros. El anciano olió los dos, y la muchacha, antes de lanzarse al río que atraviesa la isla de Scira, lanzó dos gritos de horror y de pesar.
M. Schwob.
Indubtablement tots estem preocupats pel pas del temps. Hi ha que aprofitar la ocasió, només se és jove una volta a la vida. Jo personalment no tinc problema, el pito no em caurà fins mitjans dels 60… supose… (música tétrica de fons per a acabar).

Jo estic tranquil ja que gràcies a haver descobert la Chimay Grand Reserve segur que el pito no em caurà fins els 80 o 90. Beguda de Déus!