Le pidió a su madre unos colmillos nuevos, más largos esta vez. Su madre, potresista dental, no tuvo inconviente en fabricarle de nuevo los cuatro incisivos que quería.
Le ajustaban perfectamente, sobresalían 12 milímetros; 12 milímetros que le conferían un aspecto sobrenatural. No me esperes levantada, le dijo antes salir.

No sé, no sé… ¿qué le hacía pensar que le iba a esperar en casita?
Bromas aparte… ¡bien!
Si, realment no he trobat la inspiració per al final…tal volta, si trobe el temps, el reescriga
Merci!
No, el final está bien, me gusta
La que se queja es mi ega femenina (vamos, que a mí no me dejan tirada en casita, que leñe
¿Tú vampiro?, pues yo me voy de marcha, te piensas que me voy a quedar aquí mientras tú sales todas las noches, faltaría plus… Pero como no tiene nada que ver con el relato, pues que le den a mi ega ;-))
Ya lo conoceréis pero me ha recordado a este minicuento:
¿Es de cosecha propia el mini relato?
Muy bueno
Agustín pordiossanto… a ver si leemos el periódico…
¡Que Fraga YA NO está en la Xunta, carallo!!
Jopeta, con el juego que daba :-(.
xDDDDD
#4. Soy experto en cosas “minis”
Sí, sí que ho eres…