WILD MAN FISCHER
Pronounced Normal
Collector´s Choice Music Pop/Stock
Una de las pocas cualidades que el rock no ha perdido por el camino es la de aceptar en su seno la anormalidad. La excentricidad, por supuesto, pero asimismo la locura. Daniel Johnston sería un ejemplo reciente, pese a su triste condición presente un privilegiado si le comparamos con Wild Man Fischer. Los problemas de Lawrence Wayne Fischer (Los Angeles, 1945) empezaron cuando su madre decidió que los cantos de su hijo, quien encerrado en su habitación aullaba ufano sus canciones favoritas, proyectando ritmos guturales y desafinando tonadas, eran síntomas de una enfermedad mental. En 1962 era expulsado del instituto por vocalizar en clase y un año más tarde su madre le internaba en el Camarillo State Hospital, donde le diagnostican esquizofrenia. En 1964 Solomon Burke le descubre en un concurso de nuevos talentos y se lo lleva de gira, pero en 1965 su madre volverá a confinarlo en una institución mental. En 1967 es Frank Zappa quien le apadrina y le produce el doble elepé “An Evening With…”. La relación se corta por una disputa económica y no volverá a grabar hasta que, en 1975, la tienda de discos Rhino de Los Angeles celebra su ignaguración presentando un single-anuncio cantado por Fischer. En 1977 llega su segundo álbum, “Wildmania”, y en 1980, el tándem de compositores/productores Barnes & Barnes, le patrocina el ahora rescatado “Pronounced Normal”, muestra inequívoca de su peculiar talento. “Todo lo que encontrarás será tramposos y mentirosos/mentirosos y granujas/y ladrones y estafadores/eso es todo lo que encontrarás/eso es todo lo que verás” canta con demente lucidez, sobre el negocio musical, en “Don’t be a singer”. Descrito por uno de los Barnes como “un gran disco que nos cuenta la historia del espiritu íntimo sin humillarlo”, el álbum incluye otras terribles verdades (“Watch out for the sharks”, “It’s a money world”), inenarrables versiones de “Yesterday” -también se adelantó a Johnston en su veneración por los Beatles- e “In my room” de Beach Boys, y concluye en la penosa confesión de desamor que es “My sweet little Cathy”, potencial hit de manicomio. Wild Man Fischer grabó dos discos más - “Nothing Scary” (1984) y “Sing Popular Songs” (1997)-, pero en la actualidad vive retirado y, dicen, feliz. Grabando “Pronounced Normal” también lo fue, se nota.
Ignacio Julià.

Juer, tindràs que baixar-te’l en la burreta; a vore si aulla de veritat!
Little funnyy creekkk!!!
Ja heu escoltat la cançò de l’estiu? Visiteu les Cogudes Auditives!!
I don’t understand
On està aquesta secció de COgudes Auditives?
Ara mateix a http://musica.cogudesmentals.net/ . Ayayay…