Desgraciadamente las grandes discográficas los están comprando todo, y lo mismo ocurre con los promotores de conciertos y las editoriales musicales, absorbidos por grandes corporaciones. Tienes que trabajar para ellos, no te queda otro remedio. Me parece algo muy destructivo, que va en contra de mis creencias, pero sigue habiendo talento, sólo has de buscarlo. [...]